Siempre me ha gustado decir que soy un "Economista en el exilio", ya que si bien mi título de la UBA me anuncia como Licenciado en Economía, distintas decisiones profesionales y personales me alejaron de la economía matemática y me llevaron a otros puertos. Por suerte para mí, éstos estaban repletos de personas reales.
Apenas recibido comenzó mi carrera docente, cuando el querido Ingeniero Guido Di Tella me nombró su Profesor Adjunto en la Cátedra de Teoría del Crecimiento Económico de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Este nombramiento, recibido a la edad de 25 años, me convirtió en el Profeso Adjunto más joven de la Universidad en ese momento. Pocos desafíos habrían de ser más grandes para mí.
No pasó mucho tiempo cuando comencé a desempeñarse, además, como Profesor Adjunto, a cargo de la cátedra de Economía I de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
Más tarde, en el año 1989, recbí un nuevo nombramiento, esta vez como Profesor Adjunto en la cátedra de Microeconomía de la misma facultad, y un año después era nombrado, además, Profesor Adjunto de Macroeconomía en esa casa de altos estudios.
En el año 1991, durante el proceso de regularización de las cátedras de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, tuve la oportunidad de revalidar estas distinciones ganando el concurso de Profesor Adjunto de Economía I, donde fui primero en orden de méritos y obtuve una mención especial del jurado del concurso.
Me pareció evidente, entonces, que la enseñanza, o al menos la academia, era mi dominio de acción más prometedor.
Fue también durante ese período que realicé estudios de postgrado, cuando en el Executive Education Program de la Sloan School of Management del MIT – Boston – USA me recibieron como Académico Visitante, gracias a una invitación que me cursara algún tiempo antes Fred Kofman. Allí hice una especialización en Manejo del Cambio en Organizaciones Complejas, mientras estudiaba, además, Filosofía del Lenguaje y Comunicación en la ciudad de San Francisco – USA.
Tuve la enorme fortuna de tener como maestros a profesores de la talla de Rafael Echeverría, Humberto Maturana, Peter Senge, Edgar Schein, John Sterman y Arnoldo Hax.
Tal vez, el más decisivo de todos ellos ha sido Fred Kofman. Fredy fue, en su momento, un gran amigo. Su trabajo sigue siendo para mí fuente constante de aprendizaje.
Desde mi cargo de Director del Centro Para el Aprendizaje en Organizaciones, he conducido Workshops, Seminarios y Programas de Asistencia y Consultoría Ejecutiva en varias de las más importantes empresas de América y Europa, ayudando a miles de Directores, Gerentes y Líderes organizacionales a alcanzar mejores resultados en sus tareas. Un subproducto de estas intervenciones es la enorme cantidad de amigos que fui cosechando en varios lugares del mundo. He tenido la fortuna de que muchos de mis "alumnos", se han convertido en buenos amigos.
Mis intervenciones abarcan la Comunicación, el Análisis Estratégico, el Aprendizaje Organizacional, la Resolución de Conflictos, el Manejo del Cambio y el Liderazgo
En algún momento, allá por el año 2001 comencé a escribir mi libro. Estos esfuerzos, que aseguro que no han sido pocos ni fáciles de realizar, dieron como resultado el libro ConVersar, obra en la que presento y explico las disciplinas que conforman mi forma de concebir el management y los caminos para lograr intervenciones eficaces en este dominio del mundo de los negocios.
En 1995 concreté un viejo sueño: vivir en la Ciudad de Mar del Plata – Argentina. Allí vivo actualmente, con mi esposa, Alejandra, y mis hijos, Kevin y Alan.